Se cumplió, pero el umbral que pusimos estaba por debajo de lo que el mundo lleva años haciendo.
Una segunda tesis de las 47 se ha cumplido. La tesis pedía una ola migratoria de 20 millones de personas o más por causas climáticas agudas o conflicto, en cualquier ventana de doce meses, antes de 2030.
El 12 de mayo de 2026, el IDMC —el centro que lleva la cuenta del desplazamiento interno en el mundo— publicó su informe anual. La cifra de 2025: 62,2 millones de desplazamientos internos, de los cuales 29,9 millones por desastres y 32,3 millones por conflicto y violencia. A cierre de año había 82,2 millones de personas viviendo en desplazamiento interno.
Hay tres cosas que decir, y la primera es incómoda.
Brújula no vio el informe. No existe un conector del IDMC: la cláusula decía «según UNHCR + IDMC consolidados» y de esas dos fuentes solo ingerimos la primera. El informe se publicó cinco días después de que arrancara nuestra ingesta y pasó cinco meses sin que el sistema se enterara. La cláusula está marcada como verificación editorial desde el 16 de octubre precisamente por esto, y la resolución la ha hecho una persona leyendo el informe, no el sistema.
El umbral estaba mal puesto. Veinte millones en doce meses no es un listón alto: está por debajo de lo observado todos los años desde que la tesis se escribió. Una tesis que se cumple con cualquier año reciente no estaba midiendo un cambio del mundo, estaba midiendo que el mundo sigue siendo como es. Esta resolución dice más de nuestro criterio que de lo que pasó.
La cifra y la fecha son del IDMC, no nuestras. El enlace al informe está en la ficha de la tesis.
Con el número hacemos lo mismo que con la primera resolución: la última previsión se queda donde estaba, etiquetada como tal, y no la subimos al 100% ahora que sabemos el resultado. Lo único interesante de una tesis resuelta es en cuánto la teníamos antes de saberlo.
Su tesis maestra incorpora el resultado en lugar de seguir promediando una duda que ya no existe.